
Camino de Deva por la senda verde, guiado por mi primo Antonio, llegamos a casa Yoli, donde nos tomamos una clara con limón en vasu de sidra que nos supo a gloria.
A la vuelta nos paramos en el lavadero, el puente, en ese momento nos pillo unas ráfagas de aire fuertísimo que derribo cuantas ramas pudo, y en el suelo racimos de avellanes que ese airón
había arrancado de cuajo.
Que praos más llaninos y guapos nos fuimos encontrando por esta Senda. Los manzanos tenían las ramas a reventar de manzanas pequeñuques, , que hórreos, los matos llenos de moras en todas sus fases: flor, verdes, rojas y negras De las negras me llevé algunas a la boca que ricas. De una rama de un manzano que generoso salía al camino, agarre una manzana, verde como la madera, me la llevé a la boca para saborear su amargor fuerte y recio.
Tuvimos mucha suerte pues aunque el día cuando salimos de casa amenazaba lluvia, cayonos cuatro gotes cuando llegamos a Gijón, momento que aprovechamos para pararnos a desayuna en el café de San Pedro, enfrente a la escalera 2 de la playa de Gijón y de paso valorar si seguíamos el camino.
Cuando llegamos a casa Yoli, llegamos sudaos pues hasta nos fue saliendo el sol. Y por eso nos prestó tanto esa clara con limón.
Ya a la vuelta a la altura de El Molinón, tomamos el autobús para volver a casa, se puso a lloviznar. ya nos daba lo mismo
Comimos en casa mi tía, unos calamares en su tinta con arroz, que solo escribirlo se me excitan las glándulas gustativas.
No se hicieron muchas fotos quizás habría que añadir tres o cuatro mas de las que estáis viendo y son bastante malas. No tenia este paseo llenar el morral de buenas o malas fotos, con contemplar el paisaje ya era bastante
Estas fotos están echas con Canon PowerShop A3150 . Gentileza del Alcampo
